4 ene. 2009

Breve historia del templo de San Andrés Apóstol, Mixquic

Historia del templo de San Andrés Apóstol, Mixquic
1536-1887

Por: Ricardo Flores*

a doña Celia Núñez Vázquez

A manera de introducción

El 30 de noviembre es la fiesta patronal de San Andrés Mixquic, cada año de manera cotidiana los habitantes de este pueblo se preparan para reunirse con los amigos, los compadres y la familia para festejar, ¿festejar qué? la iglesia católica conmemora a San Andrés apóstol, sin embargo no se puede generalizar la opinión del pueblo, para algunos se trata, en efecto, de una fiesta religiosa, pero para otros es el día en el que se convive con todos los conocidos.
Algunas personas en este día agradecen a Dios o a San Andrés los favores que les han hecho en ese año, las sociedades de los cuatro barrios y las dos colonias de Mixquic se organizan para realizar bailes en la plaza Juárez y dar de comer a todos los vecinos en casa de los distintos mayordomos.
Los señores, las señoras y lo jóvenes realizan distintas actividades como una responsabilidad para con la sociedad y la divinidad. Cada sector de la población tiene una función que los unifica: se trata de una de las fiestas más importantes del año.
Sin embargo, vale la pena preguntarse: ¿Desde cuándo se realiza esta fiesta?, ¿Quiénes llevaron acabo la conquista espiritual[i], es decir, la evangelización en Mixquic? Estas interrogantes motivaron el presente estudio en el marco de CDLXXII aniversario de la fiesta patronal.


Los frailes agustinos en Mixquic


Hace 472 años se realizó en Mixquic la primera ceremonia religiosa dedicada a San Andrés apóstol. Seguramente ésta fue realizada por los frailes agustinos Jorge de Ávila y Jerónimo de San Esteban, fundadores del primer templo y convento.
¿Quiénes eran estos frailes y cuándo llegaron a Mixquic? Fray Jorge de Ávila nació en Ávila, profesó en Toledo el 20 de Agosto de 1526[ii]. Su preparación fue la teología, conocedor de las artes y la gramática, fue Vicario Provincial y Procurador de los Agustinos novohispanos en España o Roma. [iii]
En 1544 viaja a España para tratar con el emperador un asunto sobre encomiendas, pero no lo logra ya que éste se encontraba en Alemania. Regresa al frente de un grupo de misioneros pero ya no llega a la Nueva España pues murió en Puerto Rico en 1547, fue sepultado en el monasterio de Sto Domingo.[iv]
Fray Jerónimo de San Esteban nació cerca de Salamanca, descendiente de los duques de Gandía[v]. Profesó en su ciudad natal[vi] el 23 de Agosto de 1519. Estudió Derecho e ingresó a la orden ya siendo licenciado, fue graduado en cánones[vii]. En 1532 renunció a su priorato de Medina del Campo para evangelizar en la Nueva España, llega el 5 de octubre de 1533. Fue destinado a la zona de Chilapa-Tlapa junto con Jorge de Ávila. Fue el primer prior[viii] de Yecapixtla y Prior de México. Muere en 1570 de 67 años de edad siendo vicario provincial[ix].
Ambos frailes llegaron a México en 1533, fueron destinados a la zona de Chilpa-Tlapa. catequizaron y fundaron conventos en: Totolapan, Yecapixtla, Juantetelco, Jonacatepec, Tlayacapan, Atlatlauhcan y Mixquic.
Como podemos darnos cuenta, tanto Jorge de Ávila como Jerónimo de San Esteban fueron dos frailes con una sólida formación religiosa y administrativa. “Amaban la tarea evangelizadora” y su contacto con los indígenas fue directo[x]. Si retrocedemos en el tiempo hasta el siglo IV nos percataremos que estos elementos son rectores en la orden de los Agustinos.
El fundador fue San Agustín a iniciativa del pontificado: “Al nacer como la tercera orden mendicante, los agustinos agregaron a su carácter eremítico y contemplativo, el nuevo cariz de vida que implicaba la cura de almas”[xi]
Es en el S. XVI cuando Martín Lutero, de la orden de los Agustinos, realiza a lo que se ha denominado la “Reforma protestante”. Este sisma dentro de la iglesia católica causó un proceso de vitalización de los valores cristianos ya que denuncia la corrupción y contradicciones que la iglesia católica había presentado en su tiempo y a través de la historia.
A este suceso se suma el contacto con un “nuevo mundo”: América[xii]. España, como “el pueblo líder de la cristiandad”[xiii], asumió el papel evangelizador de dichas tierras. Las órdenes mendicantes tomaron esa responsabilidad y fue el espacio para llevar a la práctica los verdaderos valores de la cristiandad lejos de la corrupción que el viejo continente presentaba.
Los primeros en llegar a la Nueva España fueron los frailes Franciscanos seguidos de los Dominicos, la tercera orden en llegar fue la de los Agustinos debido a la gran demanda de evangelizadores.
En 1533 se embarcan hacia la Nueva España los primeros agustinos dirigidos por Fray Francisco de la Cruz y entre ellos Fray Jorge de Ávila y Jerónimo de San Esteban. Desembarcan en el puerto de Veracruz el 22 de Mayo de 1533[xiv].
El ideal misionero que practican en esta primera etapa tuvo dos matices: “su cariz original de cristalización de los infieles y uno nuevo que implicaba la cura de almas entre los recién convertidos a la fe.”[xv]
Las zonas a evangelizar fueron en las que ni los franciscanos ni dominicos habían abarcado[xvi]. Arriban a la ciudad de México el 7 de junio de 1533[xvii] y llegaron a Mixquic en el año de 1536[xviii]. Juan de Grijalva describe el recibimiento que los naturales de Mixquic le dieron a los frailes:


“Llegaron al pueblo de Mixquic estos dos religiosos donde fueron muy bien recibidos, y les pidieron que los tuviesen a su cargo, y los quisieren Doctrinar: agradecieron la oferta y la devoción de que les mostraban, y ofrecieronles [sic] de dar cuenta a su prelado, para que acudiese a su buen deseo. Entre estos indios avía [sic] un mercader y rico, que les pidió que lo bautizaran, por que el Demonio lo traía muy perdido, por que se quería bautizar: los siervos de Dios que sabían muy bien, que como ministros Evangélicos tenían poder sobre el Demonio, le consolaron por medio de aquel indio ladino que consigo traían, y les servía de intérprete, y le aseguraron que recibiendo el agua del bautismo le dejaría el enemigo: tuvieron sobre esto muchas pláticas con el Indio; examinándole en la Doctrina, por que era catecúmeno, y hallándole suficiente en ella, fervoroso en los deseos, y necesitado por la vejación que el Demonio le hacía: luego le bautizaron en preferencia del pueblo con gran solemnidad y regocijo, y con él bautizaron gran cantidad de niños, haciendo por esto los Religiosos infinitas gracias a Dios; y el pueblo público regocijo a usanza: el Indio mercader volvió al día siguiente a dar cuenta a los Religiosos de que ya el Demonio ni se le aparecía, ni le molestaba, con el pueblo se confirmó en la devoción de nuestra religión, y se le avivaron los deseos de pedirnos por ministros como lo hicieron, y hoye es de pedirnos por ministros como lo hicieron, y oy [sic] es de los buenos, y religiosos conventos de nuestra provincia.”[xix]

Del testimonio anterior de Juan de Grijalva no tenemos que creer todo lo que nos dice, pero sin duda alguna es una fuente vital para acceder al proceso de evangelización en Mixquic por parte de los frailes agustinos, de ésta obtenemos la siguiente información:
1) No sólo llegaron dos religiosos a nuestro pueblo, sino que por lo menos fueron tres, el cronista nos narra “…y ofrecieronles [sic] de dar cuenta su prelado, para que acudiese a su buen deseo.” el tercer religioso, de jerarquía menor, seguramente fue el que se quedó en Mixquic después de que fray Jorge y Jerónimo se retiraran y continuaran con su recorrido por los demás pueblos de la Nueva España.
2) Los frailes traían consigo a un indígena bilingüe que fungía como traductor entre los frailes con los naturales del pueblo.
3) El rico mercader, que según el cronista Grijalva, “era catecúmeno” y le pide a los frailes que lo bauticen porque el demonio lo perturbaba, nos conduce a intuir que Mixquic ya había sido evangelizado antes de la llegada de los agustinos, quizá por frailes franciscanos que comenzaron su labor evangelizadora a principio de la década de los treinta en la región.
La advocación que le dieron al convento fue el de San Andrés y se fundó en el trienio del Vicario Provincial Jerónimo de San Esteban, que fue, al mismo tiempo, uno de los fundadores.[xx] Desde su origen el convento de Mixquic fue considerado como Cabecera de Doctrina[xxi]. Los pueblos sujetos en estos años fueron: Tlailutla, Tlaxican, Ayocalco, Quecholac, Telpan, San Nicolás, San Bartolomé, San Juan, Tenango, Santigo, San Pedro, Ayucingo, Tenuchtitlan, Tlatilulco, Xuchimilco, Coyohacam.[xxii]
¿Por qué encomendaron al pueblo de Mixquic a San Andrés Apóstol? La respuesta se encuentra con un análisis iconográfico de la escultura que se encuentra en el retablo mayor: San Andrés sostiene una carpa[xxiii]. Probablemente los evangelizadores designaron este santo a Mixquic debido a que fue un pueblo de pescadores al igual que el apóstol Andrés. De esta manera, la cosmovivencia lacustre es el elemento unificador de dos culturas completamente distintas.

Construcción del convento y templo de San Andrés Apóstol


El convento era la reunión de un número de religiosos
sometidos a una regla y a unas constituciones. El edificio
donde habitaban tomó, por consecuencia, el mismo nombre.
[xxiv]

Siguiendo con el plan de edificación que los agustinos empleaban en cada pueblo podemos intuir el proceso de construcción del templo y convento de San Andrés Apostol. La construcción se iniciaba el mismo año en que llegaban los frailes a una comunidad, en un principio era una choza y sólo levantaban una capilla. La construcción en piedra se iniciaba después.
Los indígenas prestaban servicio gratuito para el levantamiento del templo al mismo tiempo que eran obligados a ofrecer otro tipo de servicios. Fray Domingo de Betanzos rechazó, por ejemplo, la propuesta del gobernador Alonso de Estrada, que tenía comisión del emperador para dar pueblos en encomienda, de que los pueblos “fundados en la laguna”, entre ellos Mixquic, tributaran al convento de Santo Domingo pescado fresco, en lugar de dinero y maíz a otro encomendero.
La postura de Fray Domingo fue una medida en contra de los que explotaban a los habitantes de dichos pueblos, este fraile abogó porque se tratara a los indígenas con dignidad pues eran hombres al igual que los españoles. [xxv]
Los agustinos recibían severas críticas por sus grandes construcciones y por los fuertes trabajos que imponían a los naturales y a los habitantes de las visitas, [xxvi] que en nuestro estudio el pueblo contribuyente para la edificación del templo de San Andrés es Santa Catarina Ayotzingo, su templo es levantado años más tarde, entre 1569 y 1581[xxvii], mientras que el de Mixquic se terminó en 1563[xxviii].
El primer templo y convento dedicado a San Andrés apóstol en Mixquic se derrumbó recién concluido quedando únicamente de pie la torre campanario, el atrio y capillas posas. Sobre el atrio Antonio Rubial señala que tenía distintas funciones: “el de cementerio, lugar de reunión para la doctrina y sitio para realizar procesiones, bailes, fiestas o juntas de carácter religioso en las que participaba todo el pueblo”[xxix].
Es importante señalar que actualmente el cementerio de Mixquic sigue estando en el atrio del templo, ha sido el mismo desde hace más cuatrocientos años y debido al incremento de tumbas a través del tiempo las capillas posas desaparecieron. También es importante señalar otra característica, aunque ésta se puede extender a muchos otros pueblos del país, los bailes se realizan en la plaza pública, debemos recordar que generalmente estos espacios eran parte del convento, quizá del atrio; por este motivo resulta interesante resaltar que el mismo espacio en el que se convive ha sido, igualmente, el mismo desde hace casi quinientos años. Generaciones enteras hemos asistido a ese mismo lugar ya sea en su modalidad de plaza o de atrio para festejar con la comunidad distintas fiestas de carácter religioso principalmente, como hace siglos atrás.

De 1552 a 1571 las limosnas reales al convento de Mixquic fueron de 100 pesos oro[xxxii], esta cantidad, comparada con la de otros conventos, es la más baja. En los años de 1570-71-73 en Mixquic había 2 o 3 sacerdotes según algunas fuentes, en este periodo confesaron a 3051 fieles[xxxiii], lo que nos habla del avance en la administración tanto religiosa, como social, económica y política de los agustinos en Mixquic, si consideramos el número de habitantes que este pueblo tenía después del número de muertos que causó la guerra de conquista, las muertes por epidemias y por los trabajos forzados.

Arquitectura y obras artísticas del siglo XVI


Las construcciones agustinas eran de grandes dimensiones y ostentosas, la iglesia de Mixquic no fue la excepción. Años más tarde de que se derribara la primera construcción se levantó el actual templo en 1620[xxxiv], su planta es basilical, es decir, cuenta con tres naves: una central y dos laterales. Los espacios interiores con los que cuenta son: coro, sotocoro, presbiterio y sacristía.
Según Manuel Toussaint Francisco Morales en colaboración con Simón de Pereyns[xxxv] trabajaron en el retablo de Mixquic[xxxvi]. Es importante señalar que la obra mencionada se encuentra desaparecida, los años en los que la realizaron sólo pudo haber sido entre 1566 que es el año en el que Pereyns llega a la Nueva España con el virrey don Gastón de Peralta[xxxvii], es decir, acababan de pasar tres años de la conclusión del primer conjunto conventual[xxxviii]; y entre la última década del siglo XVI que son los últimos años de vida del artista en cuestión.
La pregunta que surge es: ¿el retablo se destruyó, o lo pintaba mientras edificaban el nuevo templo?, ya que no se conoce el año en el que trabajó para los agustinos en Mixquic. En este mismo siglo se realizaron sillones forrados “con terciopelo rojo con bordados renacentistas”[xxxix] que se encontraban en la sacristía de Mixquic hasta la década de los cuarenta[xl], hoy día se encuentran desaparecidos.
A principios del siglo XVII según la Memoria de los Conventos de la Provincia de México realizada a inicio del siglo XVII menciona que la renta anual del convento de Mixquic era de 150 pesos[xli] que era la cantidad más baja en comparación con otros trece conventos según esta Memoria, es importante señalar esto porque son los años en los que se está levantando el nuevo templo de grandes dimensiones, pero sin convento. El hecho de que el ingreso sea relativamente bajo es un indicador de que no se tenía presupuesto para edificar, sin embargo, las grandes dimensiones del nuevo templo nos conducen a pensar en el alto número de naturales empleados como mano de obra gratuita para tal empresa, ya sea para construir o para obtener el alimento de los trabajadores.

La cristalización del catolicismo en Mixquic


El fraile más antiguo del que se tiene referencia después de los fundadores Jorge de Ávila y Jerónimo de San Esteban es Fray Diego de Espina, tuvo una educación especial en Teología y hablaba el náhuatl, vivió en el convento de Mixquic en 1570[xlii]. En 1571 había dos frailes en el convento y en 1573 tres, todos hablaban y escribían en náhuatl[xliii]. De 1581 a 1715 hubo treinta religiosos al frente del convento.
Los frailes Superiores en San Andrés Mixquic fueron los siguientes: 1717 Tomás de Morales; 1720 Miguel de Arlanzón; 1723 Juan de Sevilla; 1724 Antonio de Brizuela; 1726 José de Monroy; 1729 Felipe Trinchic?; 1732/46 Juan Zapata; 1750 Ignacio Requenco; 1752/54 Juan Zapata[xliv].
Cincuenta años más tarde de que estuviera al frente fray Juan Zapata, se colocaron en 1887 las cruces en cada uno de los barrios del pueblo. En realidad se desconoce si fueron las primeras en ser colocadas por los religiosos católicos o si se renovaron las anteriores.

Lo cierto es que por lo menos a partir de ese año se puede decir que las procesiones del Santo Jubileo o Semana Santa se realizaron fuera del atrio, para de esta manera sacralizar el espacio civil. Lo que significaría que es el periodo en el que toda la comunidad se convirtió al catolicismo y sólo faltaba bautizar a los recién nacidos. Hoy día cada cruz cuenta con su respectiva capilla o nicho, y ciertamente cada año las calles que forman un rectángulo al entorno del Campo Santo en cuyas esquinas se encuentran las cruces de barrio, se convierten en corredores procesionales.
Los siglos que van desde el XVI hasta el XIX fueron en los que los habitantes de Mixquic aprendieron el idioma español y adoptaron una nueva religión, así como la iglesia católica en México fue influenciada y modificada por las culturas prehispánicas. En este estudio no se habló sobre la aculturación entre la cultura mesoamericana con la medieval, simplemente se detalló sobre las acciones que los frailes agustinos realizaron en Mixquic, dejando para otro estudio el análisis sobre el nacimiento de una nueva cultura en la que la cosmovisión precolombina se funde con la occidental.
En este recorrido por la historia del templo de San Andrés Apóstol pudimos conocer aspectos sobre la administración y edificación del templo, sin embargo es necesario señalar que estos siglos fueron de contrastes, lucha y resistencia cultural, así como la conformación de una nueva visión del mundo.
Todos los días al caminar y desde casi cualquier ángulo podemos ver el templo dedicado a San Andrés, no hay edificio más grande que éste ni tampoco construcción alguna que la iguale en antigüedad en todo pueblo. Este monumento es un medio por el cual se puede conocer la historia de nuestra comunidad.
Hoy día los integrantes de las distintas sociedades de barrio se preparan para cada uno de los actos religiosos que se realizan a lo largo del año. Esta historia tiene la finalidad de que como habitantes de Mixquic tengamos conocimiento de nuestro pasado y sobre todo para insistir en que nuestras acciones tienen un trasfondo histórico que no lo vemos pues lo vivimos todos los días. Como se dijo al principio, este año se conmemora el tetra centenario septuagésimo segundo (472 años) aniversario de la fiesta patronal.


Referencias

*Promotor del Archivo Histórico de Mixquic e integrante del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.
[i] Siguiendo la propuesta de Robert Ricard en su obra. La conquista espiritual de México.
[ii] Alipio Ruiz. "Historia de de la Provincia Agustina del Santísimo Nombre de Jesús de México". Tomo II. México: Porrúa, 1984. P. 425
[iii] Antonio Rubial. "El convento Agustino y la sociedad novohispana: 1533-1630". México: UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas, 1989. Cuadro VI
[iv] Ruiz. Op. Cit.
[v] Rubial. Op.cit p. 12
[vi] Sobre el convento de Salamanca Antonio Rubial dice lo siguiente: “La mayoría de los primeros religiosos y casi todos los que ocuparon puestos importantes en la provincia mexicana durante los primeros treinta años procedían del convento de Salamanca, la casa española con más abolengo por su tradición observante e intelectual.” Ibídem P. 18
[vii] ibídem p. 29
[viii] El prior era el director encargado de encauzar el trabajo de su comunidad, tanto en los ámbitos religiosos como en los de la vida económica y política del poblado. ibídem. p. 50
[ix] Ruiz. P. 638
[x] Rubial. Op. Cit. P. 43
[xi] Rubial. Op.cit. p. 9
[xii] Como sabemos este nombre es posterior pues Cristóbal Colón creyó haber llegado a la India.
[xiii] Ibídem p.10
[xiv] Elena Vázquez. "Distribución geográfica y organización de las órdenes religiosas en la Nueva España". Siglo XVI. México: UNAM, Instituto de Geografía, 1965. P.23
[xv] Rubial. Op. cit. P. 41
[xvi] Ibídem. P. 40
[xvii] Vázquez. Op. Cit.
[xviii] Rubial. Op. Cit. Cuadro XII. Robert Ricard en La conquista espiritual de la Nueva España duda del año de fundación del templo de San Andrés Mixquic, aparte de 1536 sugiere el de 1537. P. 153
[xix] Juan de Grijalva. "Crónica de la orden de n.p.s. agustin en las provincias de la Nueva España: En quatro edades desde el año de 1533 hasta el de 1592". s.l. s.n. p.p. 44-45.
[xx] Rubial. Op. Cit. Cuadro XII.
[xxi] Ibídem. p. 141
[xxii] Ibídem. p. 317.
[xxiii] Hasta hace algunos años los habitantes de Mixquic eran conocidos en los pueblos vecinos como los “carpitas”.
[xxiv] Ibídem P. 109.
[xxv] Manuel Aparicio Ramírez. "Los conventos suprimidos en México". Reproducción facsimilar de la primera edición. México: Porrúa, 1982. P. 27
[xxvi] Rubial. Op. Cit. P. 203
[xxvii]Ibídem p. 229
[xxviii] Ruiz. Op. Cit. p. 340
[xxix] Rubial. Op. Cit. P. 154
[xxxii] Ibídem. Cuadro XVI
[xxxiii] Ibídem Cuadro XV
[xxxiv] La fecha se aprecia en la fachada del templo.
[xxxv] Pintor flamenco, nació en Amberes en 1530 y muere en México en 1590, uno de los más importantes y polémicos artistas de la Nueva España. En 1569 pintó a “La Virgen del Perdón” y en 1588 a “San Cristóbal” que se encuentra en la catedral de México.
[xxxvi] Manuel Toussaint. "Arte Colonial en México". México: UNAM, 1948. P.69
[xxxvii] Ibídem. P. 67
[xxxviii] En dado caso que la fecha de conclusión propuesta por Alipio Ruiz sea exacta, él argumenta: “La iglesia se terminó en 1563 según fecha que tenía en el techo del presbiterio”. Nunca he visto tal inscripción.
[xxxix] Toussaint ibídem. P. 138
[xl] Que son los años en los que Toussaint los vio.
[xli] Rubial. Op. Cit. P. 197
[xlii] Ibídem. Cuadro VII
[xliii] Ibid. Cuadro XIV
[xliv] Ruiz. Op. Cit. P. 341


Bibliografía

1.- Aparicio Ramírez, Manuel. "Los conventos suprimidos en México". Reproducción facsimilar de la primera edición. México: Porrúa, 1982.
2.- Grijalva, Juan de. "Crónica de la orden de n.p.s. Agustin en las provincias de la Nueva España: En quatro edades desde el año de 1533 hasta el de 1592". s.l. s.n. p.p.
3.- López Soriano, Eliseo. "Mixquic y la conmemoración de los difuntos". México, 1984.
4.- Ricard, Robert. "La conquista espiritual de México. Ensayo sobre el apostolado y los métodos misioneros de las órdenes mendicantes en la Nueva España de 1523 a 1572". Trad. de Ángel María Garibay K. México: Fondo de Cultura Económica, 1986. (Historia)
5.- Ruiz, Alipio. "Historia de de la Provincia Agustina del Santísimo Nombre de Jesús de México". Tomo II. México: Porrúa, 1984.
6.- Rubial, Antonio. "El convento Agustino y la sociedad novohispana: 1533-1630". México: UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas, 1989.
7.- Toussaint, Manuel. "Arte Colonial en México". México: UNAM, 1948.
8.- Vázquez, Elena. "Distribución geográfica y organización de las órdenes religiosas en la Nueva España. Siglo XVI". México: UNAM, Instituto de Geografía, 1965.


Agradezco los comentarios e información de Esther Cuevas Mendoza y Enoch Vargas Jiménez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola que tal que bueno que sigan....

Anónimo dijo...

Lindo saber sobre mi pueblo, aunque ya este lejos de el...
No sabia que teniamos un archivo historico, seria lindo consultarlo.
Paz

Anónimo dijo...

Me pareció muy completa tu información y muy bien documentada, estoy reañizando mi tesis sobre las portadas de las iglesias mendicantes en el valle de México, y me pareció de lo que mejor que he encontrado en internet,muchas felicidades.